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    ¡ATENTA! 6 señales de que estás corriendo mal (y dañando tu cuerpo)

    Feb 28, 2016

Feb 28, 2016

¡ATENTA! 6 señales de que estás corriendo mal (y dañando tu cuerpo)

Puede parecerte lo más simple del mundo…

… pero no lo es. De hecho, algo tan sencillo como correr también encierra su técnica -si lo queremos hacer de forma segura, claro-.

Así que presta mucha atención a estas señales de que estás corriendo mal

Sientes mucho dolor

Cuando empiezas a correr, es normal que sientas dolor en las piernas. El problema surge cuando pasa el tiempo y la aflicción no cesa, porque esto quiere decir que estás lastimada. En este caso, ¡no dejes de visitar a tu médico para salir de la duda! Puede ser que la solución sea el cambio de calzado o la reducción de la cantidad de tiempo que entrenas.

Confías en lo que otras personas te dicen

Otro error al correr que estás cometiendo es confiar ciegamente en lo que otros corredores te aconsejan. No siempre es posible seguir las ideas de otras personas, en especial cuando carecemos de experiencia.

Siempre recuerda: debes empezar de a poquito y siempre escuchar a tu propio cuerpo.

Tus músculos están muy tensos

Esto puede deberse a que no hiciste el calentamiento correspondiente, lo cual es muy importante para evitar lesiones.

¿Nuestra recomendación? Nunca olvides estirar los músculos antes de comenzar a correr para evitar desagradables consecuencias.

Sufres de calambres

Los calambres por correr pueden ser causados por la respiración superficial, por la deshidratación, por la falta de electrolitos o por algo que comiste o bebiste antes de comenzar con tu ejercicio.

Céntrate en mantenerte hidratada, pues es necesario que bebas agua antes, durante y después de salir a correr.

En cuanto a la comida, no es bueno que comas inmediatamente antes de salir a correr; lo mejor es ingerir un par de bocadillos livianos una hora antes de hacer ejercicio para darle al cuerpo el tiempo necesario para realizar la digestión.

Te cansas muy rápido

No es cuestión de salir corriendo como el correcaminos de un momento a otro, porque esto te producirá un gran cansancio y te impedirá seguir con tu rutina de forma equilibrada.

Lo mejor en estos casos es encontrar tu propio ritmo y aumentar la velocidad a medida que tu cuerpo te lo pida.

Pierdes la motivación rápidamente

¿Cómo remediar esta situación? Para evitar perder las ganas de ejercitarte, puedes probar con diferentes opciones como las de salir con amigos, anotarte en un grupo de corredores e inclusive salir de paseo con tu perro. Solo es cuestión de que busques la manera de permanecer, de una manera u otra, en movimiento.

¡Ya sabes por qué estás corriendo mal! Ahora, solo te queda atacar al problema de raíz.

Fuente: iMujer