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    Cigarrillo electrónico: ¿Una buena alternativa para dejar de fumar?

    Mar 28, 2016

Mar 28, 2016

Cigarrillo electrónico: ¿Una buena alternativa para dejar de fumar?

Es probable que más de alguna vez te hayas topado con alguna persona inspirando vapor desde un cigarro eléctrico y expulsando por su boca. Y es que el “vapeo” de cigarrillos electrónicos, con agradables sabores y aromas, se han convertido en una alternativa muy popular para combatir la adicción al cigarro tradicional.

Según consigna el sitio 20minutos.es, los cigarrillos electrónicos fueron diseñados en su origen para simular y sustituir el consumo por “el doctor chino Hon Lik, que perdió a su padre por un cáncer de pulmón y patentó el primer cigarrillo electrónico con nicotina el año 2003″.

¿Qué son y cómo funcionan?

En el sitio online Bienestar180.com, especialista en temas de salud, explican que el cigarrillo electrónico, también llamado vaporizador o E-Cigarrillo, es un sistema electrónico que libera nicotina a través de un calentamiento de un líquido, mezcla de propilenglicol y glicerina vegetal, que se calienta hasta los 350 grados mediante una batería que se carga con un puerto USB, aspirándose a través de una boquilla.

Pero ¿qué tan efectivos o saludables estos dispositivos? Para algunos, resultan una buena manera de controlar su adicción al tabaco. Sin embargo, hay voces detractoras que dicen que este hábito no sería muy saludable.

Así es, porque la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica asegura, en una publicación de diario El País, que el uso de cigarrillos electrónicos,  “pueden causar cambios en los pulmones a corto plazo, muy parecidos a los que se producen al fumar los cigarros normales”.

Por eso, quisimos conocer los argumentos de quienes se declaran en contra del “vapeo” y quienes lo apoyan, para que así puedas hacerte una idea de los pro y contra de este nuevo método que promete terminar con la adicción al tabaco.

Los pro del vapeo

Para los defensores, los cigarros electrónicos son discretos, fáciles de manipular, ahorran dinero y además te evitan el humo y el mal olor.

Según el sitio Vapvip.com, donde se declaran expertos en el tema, el vapeo es beneficioso porque se evitan las sustancias tóxicas y cancerígenas que tiene el humo del tabaco, se recupera el olfato, el gusto y se ahorra mucho dinero.

“Sumando el equipo inicial, más los consumibles y los líquidos, la  diferencia con el tabaco tradicional es abismal”, señalan en Vapvip.com, mientras que en Vapstick.cl indican que “un vapstick dura hasta 500 inhalaciones. Eso es equivalente a 2 cajetillas de 20 cigarrillos aproximandamente”.

Junto con esto, también hay ventajas sociales. Como por ejemplo que el olor desagradable deja de existir, mejora tu aliento y no pone tus dientes amarillos. Además vapear está permitido en lugares donde no se puede fumar. Es decir, hay pocas limitaciones y está socialmente aceptado.

Los contra del vapeo

Sin embargo, quienes están ligados al ámbito de la salud y el mundo científico no avalan esta alternativa. ¿Por qué?

La Organización Mundial de la Salud publicó el año 2008 en la web un comunicado donde advertía a los consumidores que “el cigarrillo electrónico no es un tratamiento sustitutivo con nicotina que tenga una eficacia demostrada”.

Según su vocero, el doctor Ala Alwan“la OMS no dispone de pruebas científicas que confirmen la seguridad y eficacia del producto”, por lo que llamó a los distribuidores a dejar de reivindicar efectos terapéuticos que no han sido demostrados.

Por otra parte, un estudio de la Sociedad Americana de Neumólogoscitado en un artículo del Huffington Post, da cuenta de los efectos adversos de estos aparatos para nuestros pulmones. “En las personas que usan cigarrillos electrónicos aumenta la resistencia bronquial. Esto quiere decir que el bronquio disminuye de tamaño y entra una menor cantidad de aire en los pulmones”, explica el médico Carlos Jiménez, citado por el mismo medio.

Mientras que una investigación realizada por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo comprobó que estos aparatos no están libres de contener elementos cancerígenos. “Algunas marcas liberaban cantidades detectables de nitrosaminas, compuesto cancerígeno que también se encuentra en el humo de los cigarrillos convencionales”.

Y advierten que además “muchos de ellos liberan un compuesto químico llamado dietilenglicol, que se usa como anticongelante en los coches, por lo que no puede afirmarse alegremente de que sólo liberan ‘vapor de agua’ ”, como históricamente se han promocionado estos artículos.