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    Noel Gallagher y su honestidad brutal: “Si me quedo sin plata, reúno Oasis”

    Mar 22, 2016

Mar 22, 2016

Noel Gallagher y su honestidad brutal: “Si me quedo sin plata, reúno Oasis”

El sedoso soul & blues de Alabama Shakes, el inoxidable punk de Bad Religion y los graves asesinos de A–Trak. Tales los elementos que recortan la voz de Noel Gallagher cuando le contesta a cuatro teléfonos móviles dispuestos en una mesita ratona, en el marco de una selecta rueda de prensa dispuesta en su camarín del reciente Lollapalooza Argentina

El sonido ambiente no molesta pero es omnipresente, y obliga a una reflexión sobre la programación del festival por parte de uno de los compositores más relevantes de los últimos 25 años de la cultura rock. “De todo lo que se ofrece aquí, me gusta mucho Florence (Welch, líder de Florence & The Machine). Es mi amiga y además es hermosa. Me encanta, es genial. Por otro lado, hay mucha electrónica en este festival. ¡Y no me gusta nada! En realidad, me gusta la parte house del asunto, eso puedo entenderlo, me mueve. Ahora bien, la parte más industrial es solo ruido para mí”, despacha el cantante y guitarrista, que camina mansamente hacia los 50 y es firme representante de la tradición de contar cuatro y encontrar el riff exacto para luego desembocar en un estribillo glorioso.

Leído así, a las apuradas, este acto creador parece fácil. Pero cualquiera medianamente informado sabe que en el bronce sólo quedan aquellos capaces de legar WonderwallChampagne supernova y Don’t look back in anger, himnos que Noel mechó luego de esta charla en el escenario principal.

¿50 años? ¿Noel? Y sí, la espuma del brit pop nos dibujó el bigote hace casi 25 años. “Cuando estás en tus 20, cada show es uno más del montón. No sé si se supone que tenga que seguir haciendo esto a mi edad. Más porque tengo fans que son tan jóvenes y tan poderosos. Lo disfruto y lo aprecio más”, analiza. E inmediatamente mete la típica cuota de humor inglés, que en su caso tiene sedimento manchesteriano y de clase trabajadora: “Si lo pensás  demasiado puede llegar a ser incómodo. Pero no es que soy la persona más vieja de esta industria. Mick Jagger tiene como 100 años, Paul McCartney tiene como 104. Honestamente, si alguien me hubiera dicho que iba a seguir en esto a mis 50, me le hubiera reído mucho. Si todavía estoy en condiciones y puedo cantar, lo haré. Pero lo más importante es el pelo. Si no tenés pelo, no podés. Pero sí, a veces veo la primera fila y está llena de chicas de la edad de mi hija, así que siento que puedo ser su padre”.

En este puzzle etario, Noel puso en la mesa a su hija Anäis, de 16 años, una discreta celebrity del show bizz británico. ¿Acaso le guía el gusto musical? “La dejo ser así que, como a toda adolescente, a ella la música pop del momento. Sin embargo, hace unos días me llamó para preguntarme ‘¿Papá, ¿quiénes fueron los Stone Roses?’ Irá a verlos en junio”, contestó Noel, esperanzado en conseguir un nexo con su heredera.

Yo, productor

A lo largo de su carrera, Noel Gallagher siempre atendió la circunstancia “entrevista” porque la considera trampolín fundamental para su obra. En esta oportunidad, ese aspecto estuvo especialmente agigantado porque su sello y operadores consideraron que Lollapalooza era una excusa ideal para respaldar el lanzamiento de Chasing yesterday, su segundo disco arropado por los confiables The Flying Birds.

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Aquí y ahora, el artista le pide a sus interlocutores que no le den mayor importancia al título elegido, que al parecer no interpela su pasado en la cresta de la ola. Noel: “La gente de mi sello me dijo ‘necesitamos un título para hoy a las tres de la tarde’. Yo había salido la noche anterior y me había acostado a las siete, así que todavía estaba borracho cuando me dijeron eso. Entonces, revisé las letras y encontré esa frase. Al otro día, ya sobrio, pregunté si me dejaban cambiarlo. Contestaron ‘no’”.

Lo que sí pudo Noek hacer fue producir esa nueva entrega de sosegada piscodelia con hermosos autoplagios. “Los productores hacen todo jodidamente difícil. Estoy trabajando con uno ahora que me complica todo. Mi manera de trabajar es muy fácil, así que me encantó. Los productores dominaron este negocio. Ahora es todo ‘¿Quién produjo tu disco?’ Nosotros trabajamos con tal o cual’. ¿Qué mierda significa eso? Producir un disco es algo muy fácil”.

Con Noel Gallagher a centímetros, y con la certeza que dentro de pocos minutos se posará en un escenario de boca anchísima para desplegar su elegante conservadurismo, la tentación de preguntarle por una reunión de Oasis se vuelve incontenible. Todo bien con ejercer como un clásico del rock embanderado en su sobriedad expresiva, aunque mucho mejor si se amiga con su hermano Liam y restauran ese cancionero que resultó familiar para millones a lo largo y a lo ancho del mundo.

–¿Podés imaginar una reunión de Oasis en los términos de Guns N’ Roses en Coachella?

–Lo consideraría si me quedara sin inspiración para mi carrera solista, pero, por suerte, tengo bastante. Estoy haciendo un nuevo disco e incluso tengo pensado cómo será el posterior a él. Y para el momento en el que termine ése, será el momento de publicar un greatest hits, así que no lo veo. Supongo que si me quedara sin plata, lo haría. Sólo por ese motivo, por la plata. Me encanta la plata, es genial y mientras más, mejor. Si tuviera que hacerlo, lo haría sólo por eso, pero si no tengo que hacerlo, prefiero concentrarme en lo que me hace feliz.

Que Noel considere utópica la reunión de Oasis no significa que haya perdido su amor por el grupo. De hecho la considera “la última gran banda de rock & roll”. “Si se ponen a pensar en las grandes bandas de la actualidad, verán que todas están en esto hace 20 años. Si veías la escena en 1995, todas las bandas del momento estaban comenzando. Oasis fue la última gran banda de rock and roll, y no lo digo en términos de ventas y demás, sino en que lo significábamos para el público en ese momento. No estoy seguro de que la música de Green Day o Foo Fighters vaya a tener el mismo impacto dentro de 20 años. Lo mismo con Kasabian, Arctic Monkeys o Kings of Leon”, imagina Noel, quien para esta parada también filtró Listen up, un Lado B apoteótico editado en Masterplan, poco transitado cuando Oasis existía. “Si tienen la posibilidad de entrevistar a Liam, pueden  preguntarle por qué no elegíamos este tipo de temas para los shows”, sugiere.

“Siempre terminábamos tocando los mismos putos temas bajo cualquier circunstancia: Acquiesce, Morning gloryCigarrettes & alcoholRoll with it. Nunca llegamos a tocar Some might say, y a duras penas llegamos a hacer Listen up. Lo bueno de esta situación solista es que puedo complacerme a mí mismo. Tenía sentido tocar estos temas en Argentina”, redondea.

Nada memorable

Un tipo chispeante como Noel sería ideal para una biografía con pretensiones de best seller. Él lo sabe, e incluso admite haber recibido ofertas para poner manos a la obra con un ghostwriter y compartir bibioteca con una vía láctea que va de Neil Young a Leonard Cohen, previo paso por Keith Richards Pero hay un problema elemental: Noel no se acuerda nada. “Juro que no retuve nada. En este momento estamos haciendo un documental de Oasis y tuve que hacer muchas entrevistas para eso. De las 20 horas que me grabaron, sufrí 15. Me mostraban todo este material de archivo y yo no recordaba nada. Soy muy joven para escribir un libro, pero supongo que si no tuviera ninguna idea para escribir música y ocupar mi tiempo, podría intentarlo. Estoy haciendo un disco nuevo ahora, así que será más adelante”.

Campera de cuero sin apliques de ningún tipo, jeans, zapatos de gamuza oscura, corte de pelo que remite a los Stones de los primeros ‘70 pero sin exilio en ninguna calle principal porque luce prolijo. A priori, Noel Gallagher no parece un tipo muy propenso a interactuar por las redes, a posicionar su obra por vías alternativas. No es que se haya fosilizado, para nada, pero a todas luces se percibe como un “vieja escuela”. O como uno de esos artistas que se niegan a la desaparición del formato físico portador de la información  musical. “¿Cuál es la alternativa al disco físico? No la hay. Si tenés la habilidad de hacer música y la suerte de que millones de personas la escuchen, deberías seguir haciendo lo que mejor sabés hacer”, analiza con firmeza.

Aun cuando Oasis respetó en su momento la tradición de los singles, queda claro que Noel piensa en discos de 11 temas y que se puedan tocar. Aquí va su último anhelo: “Hay tanto terrorismo en el mundo y mierda en los noticieros que la música es necesaria para la humanidad. No sólo la mía, sino la de todos. Cuando murió David Bowie, el mundo perdió la posibilidad de tener discos nuevos de él; fue un día triste. Por eso mismo no deberíamos parar nunca”.

 El link de poner el corazón

Para cumplir con el Lollapalooza 2016, Noel Gallagher llegó al país unos días antes del sábado, el día que finalmente actuó en el escenario principal. En su nuevo tiempo neto en suelo argentino, ofreció un sideshow en Luna Park y visitó a Carlos Tévez en Casa Amarilla para agradecerle todas sus contribuciones al renacimiento del Manchester City, equipo del que es hincha. Noel no tiene dudas con respecto a que nuestros futbolistas irradian el mismo fulgor que las estrellas de rock. “Las similitudes están en que ambos dan lo mejor de sí frente a grandes multitudes. Supongo que toda estrella de rock quisiera ser un buen futbolista y viceversa”, interpreta el solista.

“La mejor estrella de rock que existió jamás es Diego Maradona, y Carlitos Tevez es maravilloso. Kun Agüero y Pablo Zabaleta también… Estos tipos que conozco del Manchester City hacen todo de corazón. Los futbolistas argentinos juegan a todo o nada, le meten mucha pasión, y el rock debería ser así. Todos mis futbolistas preferidos son de la Argentina”, completa.

–¿Te gusta Guardiola como técnico del equipo?

–Sí, claro. Creo que será fantástico tenerlo en el club. Es un tipo que ha ganado muchos títulos, nos dará más prestigio. Pero confío en el Kun Agüero y Pablo Zabaleta. Son tipos adorables, me representan en muchos aspectos.

Fuente: La Voz