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    Parto humanizado y violencia obstétrica: Qué es y cómo hacernos respetar

    May 24, 2016

May 24, 2016

Parto humanizado y violencia obstétrica: Qué es y cómo hacernos respetar

El nacimiento de un hijo es lo más sagrado que puede existir para una mujer.  Es importante que quien vaya a ser mamá sienta que está en un ambiente seguro y de confianza para dar a luz.

El problema es que en nuestro país existen varias mujeres que han denunciado malos tratos antes y durante el parto, los cuales pueden ser desde inducciones innecesarias hasta que las reten por no saber pujar.

Es por eso que, en el marco de la celebración de la Semana Mundial por el Parto Respetado, quisimos profundizar un poco más en el tema y para esto, contactamos a algunos expertos. Revisa a continuación más detalles sobre esta forma de dar a luz.

¿Qué es un parto humanizado?

El parto humanizado, o respetado como también se le conoce, “es un parto en que la pareja participa del proceso y expresa sus necesidades y preferencias con anterioridad, con el objetivo de que el nacimiento sea tan natural como sea posible”, aseguran expertos de la Clínica Universidad de los Andes.

Sin embargo, según Mónica Guitartmatrona jefe del Servicio de Ginecología, Obstetricia y Neonatología de Clínica Santa María, en Chile existe una gran tendencia al parto por cesárea, llegando a un 76% en el sistema privado y a un 37% en el sistema público.

Por esto, tener la opción de un parto humanizado es muy importante, ya que, como expresa el Programa Chile Crece Contigo “es un compromiso con la promoción de una atención centrada en las necesidades de la mujer, con el establecimiento de un vínculo con su recién nacido(a) y con la participación activa de la pareja o persona significativa durante todo el proceso del nacimiento”.

Características de un parto humanizado

El ginecólogo Carlos Burgo, explica en su página Parto Humanizado que algunas de las características del parto respetado son:

No intervenir o interferir rutinariamente en este proceso, no habiendo una situación de riesgo evidente.
Reconocer y respetar las necesidades individuales de cada mujer o pareja y el modo en que desean transcurrir esta experiencia.
Respetar intimidad del entorno durante el parto y nacimiento.

Favorecer la libertad de posición y movimiento de la mujer durante todo el trabajo de parto.
Promover el vínculo personalizado entre la pareja y el equipo de asistencia profesional.
Respetar la necesidad de elección de la mujer de las personas que la acompañarán en el parto.
Cuidar el vínculo inmediato de la madre con el recién nacido, evitando someter al bebé a cualquier maniobra de exámenes innecesarios.

No a la violencia obstétrica

La violencia obstétrica en palabras simples es cuando las mujeres sufren malos tratos antes y durante el parto, haciendo que un momento tan lindo y especial se vuelva incómodo y doloroso. 

La psiquiatra española Ibone Olza, en su trabajo “Estrés postraumático secundario en profesionales de la atención al parto”, asegura que el 94% de las matronas entrevistadas durante su investigación había observado violencia obstétrica durante su formación y que un 80% se había sentido presionada a ejercerla.

¿Cuándo estoy siendo víctima de violencia obstétrica? 

Este tipo de violencia es más común de lo que se cree. Por eso tienes que estar atenta si eres juzgada, atemorizada, vejada, lastimada física y emocionalmente durante el trabajo de parto, se explica en el Centro de Investigación Social Avanzada.

La Organización Mundial de la Salud dio a conocer lo que debemos tener presente para no ser víctima de violencia obstétrica:

-Las enfermeras o personal médico no deben gritar, ridiculizar o ignorar a los pacientes y menos evadir  las opiniones de la mujer que está a punto de parir.
Evitar la maniobra Kristeller, que es cuando el médico empuja al bebé dentro del vientre para agilizar su nacimiento
– La episiotomía, que es el corte que se realiza en la zona perianal para agrandar la apertura de la vagina.

– No te deben obligar a parir acostada, en posición horizontal o inmovilizada.
– Evitar la maniobra Hamilton, en la cual el médico desprende del cuello del útero las membranas que rodean al bebé utilizando las manos o algún otro instrumento con el fin de permitir el desprendimiento que lo mantiene unido al útero
No se debe alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo mediante el uso de técnicas que aceleren el nacimiento sin el consentimiento de la madre, al igual que se realice el parto vía cesárea existiendo condiciones para el parto natural.

Proyecto de Ley

Es por esto que, en enero del 2015, las parlamentarias Marcela Hernando y Loreto Carvajal presentaron un proyecto de ley que por primera vez busca perseguir este tipo de violencia en nuestro país, y darles así a todas las mamás la posibilidad de efectivamente tener un parto humanizado y respetuoso.

Incluso en las redes sociales ha empezado un movimiento para apoyar a todas las mamás y papás en ese momento tan especial del nacimiento de su hijo con el hashtag #innecesarea. ¡Únete tú también!

Fuente: Biut