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    ¿Sabías que los aceites vegetales de cocina pueden ser tóxicos?

    May 23, 2016

May 23, 2016

¿Sabías que los aceites vegetales de cocina pueden ser tóxicos?

¿Con qué aceite cocinas? Un nuevo estudio sugiere que esta es una pregunta que no sólo debería estar en la boca de los amantes de la buena comida, sino también en las de todas las personas interesadas en reducir su riesgo de padecer cáncer.

Según los líderes científicos de hoy se recomienda freír la comida en aceite de olivaaceite de coco, mantequilla o incluso manteca, porque cocinar con aceites vegetales libera químicos tóxicos ligados al cáncer y a otras enfermedades.

Los resultados de varios experimentos dan vuelta los consejos oficiales, que dicen que los aceites ricos en grasas poliinsaturadas (como el aceite de maíz o el de maravilla) son mejores para la salud que las grasas saturadas que se encuentran en los productos animales y en el aceite de coco.  Porque se encontraron que al calentar aceites vegetales, se produjeron altas concentraciones de unos químicos llamados aldehídos, que han sido relacionados con enfermedades como el cáncer, las enfermedades coronarias y la demencia.

Según Martin Grootveld, un profesor de química bioanalítica y patología química, su investigación mostró que “un plato típico de pescado con papas fritas”, fritos en aceite vegetal, contenía hasta 100 o 200 veces más aldehídos tóxicos que el límite diario seguro establecido por la Organización Mundial de la Salud.

En contraste, cuando se calentó mantequilla, aceite de oliva y manteca, ese observaron niveles de aldehídos mucho menores. El aceite de coco fue el que produjo los niveles más bajos de estos químicos dañinos.

Al mismo tiempo, las preocupaciones sobre los químicos tóxicos que se generan al calentar los aceites están respaldadas por investigaciones separadas de un profesor de Oxford que sostiene que los ácidos grasos en los aceites vegetales están contribuyendo también a  otros problemas de salud.

Según este profesor de neurociencias emérito de Oxford, en gran parte debido al consumo de aceite de maravilla y maíz, el cerebro del ser humano está cambiando de una manera tan seria como la amenaza del cambio climático. Él sostiene que los aceites vegetales al ser muy abundantes en ácidos grasos omega 6 contribuyen a la reducción de los ácidos grasos omega 3 en el cerebro, donde son fundamentales.

“Si comes demasiado aceite de maíz o de maravilla, el cerebro absorbe demasiado omega 6, y esto fuerza la salida del omega 3″, dice el profesor. “Creo que la falta de omega 3 es un factor poderoso de contribución a problemas como las crecientes enfermedades mentales y otros como la dislexia.”

Al mismo tiempo, el profesor Grootveld de la Universidad de De Montfort, en Leicester, que llevó a cabo una serie de experimentos, dice: “Por décadas, las autoridades nos han estado advirtiendo sobre lo nocivas que son la mantequilla y la manteca, pero hemos encontrado que ambas son muy buenas para freír”.
“Nos han estado diciendo lo saludables que son las grasas poliinsaturadas del aceite de maíz y del de maravilla. Pero cuando los sometemos a grandes cantidades de energía en el sartén o en el horno, pasan por una serie compleja de reacciones químicas que resultan en la acumulación de grandes cantidades de compuestos tóxicos.”

Todos estos descubrimientos están incluidos en los papers publicados de la investigación. El equipo del profesor Grootveld midió los niveles de “aldehídos producidos por la oxidación lipídica” (LOPs) que se produjeron cuando se calentaba los aceites a distintas temperaturas. Estas pruebas mostraron que el aceite de coco produce el nivel más bajo de aldehídos y al calentar el aceite de maíz o el de maravilla se producen tres veces más aldehídos que al calentar mantequilla.

Este mismo equipo concluyó que “la solución más obvia a la generación de LOPs en aceites los aceites de cocina es evitar lo más posible el consumo de alimentos fritos en aceites ricos en ácidos grasos poliinsaturados (PUFA)”.  Además se señala que “este gran problema ha recibido escasa o limitada atención por parte de la industria alimentaria y de los investigadores de la salud, siendo que la evidencia de los altos grados de toxicidad resultantes de calentar aceites ha estado disponible por muchos años”.

Fuente: Rumbo Verde