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    Suecia prueba medicamento para prevenir actos de pederastas

    May 9, 2016

May 9, 2016

Suecia prueba medicamento para prevenir actos de pederastas

“Nadie es así por elección, eso está claro”, confiesa Anders, quien torturado por sus fantasmas, participa voluntariamente en un ensayo con el que los médicos suecos esperan reducir el riesgo de que los pederastas concreten un acto criminal.

Este treintañero -que habla bajo un nombre falso -, asegura nunca haber abusado de un niño. Sin embargo, sus fantasías “anormales” le llevaron a pedir ayuda.

En el instituto Karolinska de Estocolmo, los pacientes del psiquiatra Christoffer Rahm prueban la eficacia de Degarelix, un medicamento usado para tratar el cáncer de próstata que bloquea la secreción de testosterona, la principal hormona sexual masculina.

“El objetivo es elaborar un programa de tratamiento preventivo para los hombres con trastornos pederastas, que a la vez sea eficaz y se tolere, para impedir las agresiones sexuales a niños”, explica Rahm a la AFP.

La castración química se emplea en la lucha contra la reincidencia de los delincuentes sexuales pero, según él, nunca de forma preventiva. “La originalidad de este estudio estriba en que se pasa de un enfoque reactivo a uno proactivo”, recalca.

Por motivos metodológicos, éticos y legales hay pocos estudios clínicos sobre la pederastia, debido a la exigencia compleja de una colaboración estrecha entre los investigadores y los servicios de protección de la infancia.

En el ensayo sueco, a una mitad de los 60 pacientes voluntarios se les administra una inyección de Degarelix y a la otra un placebo. Los primeros sufren una caída brutal de la testosterona al cabo de tres días, durante unos tres meses aproximadamente.

Ni el médico ni Anders saben en cuál de los dos grupos se encuentra el paciente, lo descubrirán sólo al final del ensayo, dentro de dos o tres años.

“He notado que mi deseo sexual ha disminuido recientemente. No sé si es  gracias al medicamento”, declaró Anders.

SECRETOS

Con la esperanza de vencer sus pulsiones, Anders ha aceptado que lean sus secretos más inconfesables. Un aparato de imagen por Resonancia Magnética (IRM) desencripta los estímulos neurológicos mientras él ve imágenes que representan a personas de todas las edades parcialmente vestidas.

“Se trata de identificar los marcadores positivos para determinar el riesgo de que el paciente cometa un día agresiones sexuales contra niños”, explica el neuropsiquiatra Benny Liberg.

El especialista designa regiones del cerebro activadas durante la sesión: la que controla los sentidos, la que dirige el cuerpo y la responsable de la inhibición de los deseos.

“Con el tratamiento intentamos cambiar el comportamiento”, asegura Linberg.

La combinación de Degarelix, de IRM y de conversaciones individuales debe aportar herramientas de diagnóstico y de detección del riesgo del paso al acto. Sin embargo, no constituye una cura para la patología, advierten los médicos.

Sólo se evalúa el riesgo. “Los tratamientos a más largo plazo como un seguimiento social y una psicoterapia son indispensables”, explica Christoffer Rahm.

La prevención es esencial, teniendo en cuenta que entre el 80% y el 85% de las agresiones sexuales a niños se silencian, según afirma Stefan Arver, cabeza del Centro de Andrología y de Medicina Sexual del Instituto Karolinska.

Arver, a su vez, asegura que alrededor del 5% de la población tiene “pensamientos y fantasmas con niños en contexto sexual”, pero son menos los que ceden a sus pulsiones.

Anders empezó a sentirse atraído por los niños cuando tenía unos 15 años. “Hace casi dos años, me di cuenta de que tenía que hacer algo al respecto. Pero es tal el estigma que temes que te denuncien a los servicios sociales”.

Fuente: La Tercera